Como se señalo en la reseña, el autor distingue tres etapas de cambio en lo social, que van desde la tradición a la modernidad reflexiva, pasando por la modernidad simple. Para que se cumpla este proceso existe según el autor un motor social, el cual es el proceso de individualización que tienen los sujetos al separarse de las estructuras sociales, tales como, la familia, la iglesia etc. De este modo para alcanzar una modernidad reflexiva se hace necesario una crisis de las estructuras colectivas, en palabras del autor “la modernidad reflexiva se alcanza solo con la crisis de la familia nuclear y la autoorganización concomitante de las narraciones vitales; con la perdida de influencia de las estructuras de clase sobre los agentes”.
Sin embargo en uno de los ejemplos económicos entregados por el autor como es el caso de Alemania, en donde se da un proceso de reflexividad alto en torno a la producción, pero que sin embargo va de la mano con un fuerte lazo comunitario. Este lazo comunitario se expresa en la presencia de sindicatos de trabajadores cualificados que favorecen el flujo constante de información dentro del ámbito de la producción, lo que tiene como consecuencia directa un acceso equitativo a la información mediante las comunidades de iguales dentro de la empresa (sindicatos). Es así como el propio autor nos entrega un claro ejemplo de cómo se pueden mantener lazos comunitarios dentro de la producción, como los sindicatos, sin empobrecer estos el correcto desarrollo de una modernidad reflexiva que integre a todos los individuos. Este ejemplo puede ir en contra de la tesis de que para alcanzar una modernidad reflexiva se de el supuesto de la individualización de los sujetos en todo ámbito social.
De la misma manera se puede señalar otro ejemplo mencionado por el autor, los llamados “perdedores de la reflexividad”, quienes han sido degradados al nivel de quedar de todo flujo de información y comunicación. Si estos sujetos forman parte de una comunidad existe la opción de tener un acceso a los medios de información y comunicación que son necesarios según el autor para lograr integrarse a la fuerza laboral con igualdad de oportunidades.
martes, 28 de octubre de 2008
miércoles, 22 de octubre de 2008
Reseña Javier Bustos
El autor parte esquematizando el texto en 3 partes, la primera es sobre el poder que tienen los actores en su agencia sobre las estructuras que los condicionan, la segunda es sobre el paso que se da entre la dimensión cognitiva a la estética, y por ultimo la importancia de pasar de la dimensión estética a una visión más hermenéutica sobre el concepto de comunidad. Estas tres son parte de la llamada teoría de la modernidad reflexiva.
A continuación se pasara a desarrollar en extensión cada uno de los 3 puntos mencionados.
a) Se parte por una división en tres aspectos de lo que es el cambio social, la primera etapa es de la tradición a la modernidad (simple) y de esta a la modernidad reflexiva.
Lo distintivo de la última fase es lo correspondiente a la reflexividad, la que presenta dos definiciones, una que se base en la reflexividad estructural, y la otra que se centra en la autoreflexividad, estas se distinguen entre si debido a que en la primera la agencia ya liberada de las estructuras piensa sobre las condiciones que permiten su propio funcionar, mientras que en la segunda el control que se produce desde el exterior se reemplaza por un autocontrol.
Como uno de los ejes de la teoría de la modernidad reflexiva se encuentra la freisezung o como dice Lash “o progresiva liberación de la agencia de la estructura”1. Esto se puede encontrar empíricamente en la esfera económica, en donde los trabajadores se ven sometidos a no ya un control externo si no a un auto-control, esto se debe a que se produce una mayor cantidad de conocimientos que se necesita manejar. Pero se puede ver que existen considerables diferencias entre distintos ámbitos laborales, lo que lleva al autor a proponer el concepto de condiciones estructurales para la reflexividad, las que se sustentan en estructuras no-sociales que son las redes globales y estructuras de información y comunicación. Esto se traduce en que el la modernidad simple las oportunidades de vida se basaba en lo referente a los capitales productivos, y ahora en la modernidad reflexiva se centran en el acceso y el lugar que se puede ocupar en las estructuras de información y comunicación. Para ejemplificar el autor compara los casos de USA y Japón, en el primero se da un reflexividad producida por el mercado, mientras que en el segundo se da un gobierno más participativo y cooperador de las estructuras de información. Otra arista es el surgimiento de una nueva clase media que se asocia a las estructuras de comunicación e información y por otro lado una subclase que esta desligada de estas estructuras, que seria la clase baja.
b) Lo importante en esta parte es lo referente a la reflexividad estética y su mediación ya no conceptual si no mimética. Esta postura mimética la adopta de la tradición de Nietzsche y de Adorno principalmente debido a que los este ultimo pensador concibe un proceso de mediación mucho más proximal que abstracta y también porque la reflexividad es para Lash implícitamente Hegeliana, lo que para sus efectos Adorno se podría considerar como un Hegeliano. A los filósofos que defienden esta postura se les denomina filósofos de la alegoría y es a estos los que les falta una noción de comunidad o de nosotros, la que se va a encontrar en la tercera parte del libro.
c) Esta parte se centra fundamentalmente en entender el concepto de comunidad y desde donde encontrar una visión que lo explique. Para poder encontrar el concepto de nosotros o de comunidad se tiene que “No debemos deconstruir, si no interpretar hermenéuticamente, y evitar de este modo las categorías de agencia y estructura, de sujeto y objeto, de control frente a la contingencia y de lo conceptual frente a lo mimético”2. Uno de estos intentos teóricos lo produjo Jurgen Habermas al intentar con su teoría de la acción comunicativa y también en el ambiente de los estudios culturales. Pero él que mejor llega a comprender el concepto de comunidad es Bourdieu quien “habla de reflexividad en términos del desvelamiento sistemático de las categorías no pensadas que son precondiciones de nuestras prácticas más concientes”3, esto se interpreta de la siguiente manera, lo que Bourdieu nos dice con esta cita es que se debe entender a la luz de un nueva relación hermenéutica, ya que esas categorías no pensadas se tienen que entender a la luz de los fundamentos ontológicos de la conciencia. El otro gran aporte de Bourdieu es que presenta el concepto de habitus en una forma menos rígida que la que presentan las categorías, o sea al presenta al habitus como un esquema permite llevarlo a una redefinición en términos de “predisposiciones” o como “orientación”; esto también permite introducir una tercera solución en el problema del juicio de Kant, una solución que presenta la inclusión de un particular por un particular, no ya la subsunción del universo por el particular o viceversa como se veía anteriormente. También es importante que el concepto de campos de Bourdieu permite introducir el poder en lo referente a la hermenéutica.
Por ultimo se define la comunidad como el compartir ciertos significados, en la cual en su mismo día a día se encuentre la reflexividad presente, en donde la hermenéutica se posiciona como la forma de conocer de los miembros de esa comunidad, y la consecución de fines es algo que esta dado por la misma practica de ciertas actividades en conjunto con los demás y se guían por los esquemas.
A continuación se pasara a desarrollar en extensión cada uno de los 3 puntos mencionados.
a) Se parte por una división en tres aspectos de lo que es el cambio social, la primera etapa es de la tradición a la modernidad (simple) y de esta a la modernidad reflexiva.
Lo distintivo de la última fase es lo correspondiente a la reflexividad, la que presenta dos definiciones, una que se base en la reflexividad estructural, y la otra que se centra en la autoreflexividad, estas se distinguen entre si debido a que en la primera la agencia ya liberada de las estructuras piensa sobre las condiciones que permiten su propio funcionar, mientras que en la segunda el control que se produce desde el exterior se reemplaza por un autocontrol.
Como uno de los ejes de la teoría de la modernidad reflexiva se encuentra la freisezung o como dice Lash “o progresiva liberación de la agencia de la estructura”1. Esto se puede encontrar empíricamente en la esfera económica, en donde los trabajadores se ven sometidos a no ya un control externo si no a un auto-control, esto se debe a que se produce una mayor cantidad de conocimientos que se necesita manejar. Pero se puede ver que existen considerables diferencias entre distintos ámbitos laborales, lo que lleva al autor a proponer el concepto de condiciones estructurales para la reflexividad, las que se sustentan en estructuras no-sociales que son las redes globales y estructuras de información y comunicación. Esto se traduce en que el la modernidad simple las oportunidades de vida se basaba en lo referente a los capitales productivos, y ahora en la modernidad reflexiva se centran en el acceso y el lugar que se puede ocupar en las estructuras de información y comunicación. Para ejemplificar el autor compara los casos de USA y Japón, en el primero se da un reflexividad producida por el mercado, mientras que en el segundo se da un gobierno más participativo y cooperador de las estructuras de información. Otra arista es el surgimiento de una nueva clase media que se asocia a las estructuras de comunicación e información y por otro lado una subclase que esta desligada de estas estructuras, que seria la clase baja.
b) Lo importante en esta parte es lo referente a la reflexividad estética y su mediación ya no conceptual si no mimética. Esta postura mimética la adopta de la tradición de Nietzsche y de Adorno principalmente debido a que los este ultimo pensador concibe un proceso de mediación mucho más proximal que abstracta y también porque la reflexividad es para Lash implícitamente Hegeliana, lo que para sus efectos Adorno se podría considerar como un Hegeliano. A los filósofos que defienden esta postura se les denomina filósofos de la alegoría y es a estos los que les falta una noción de comunidad o de nosotros, la que se va a encontrar en la tercera parte del libro.
c) Esta parte se centra fundamentalmente en entender el concepto de comunidad y desde donde encontrar una visión que lo explique. Para poder encontrar el concepto de nosotros o de comunidad se tiene que “No debemos deconstruir, si no interpretar hermenéuticamente, y evitar de este modo las categorías de agencia y estructura, de sujeto y objeto, de control frente a la contingencia y de lo conceptual frente a lo mimético”2. Uno de estos intentos teóricos lo produjo Jurgen Habermas al intentar con su teoría de la acción comunicativa y también en el ambiente de los estudios culturales. Pero él que mejor llega a comprender el concepto de comunidad es Bourdieu quien “habla de reflexividad en términos del desvelamiento sistemático de las categorías no pensadas que son precondiciones de nuestras prácticas más concientes”3, esto se interpreta de la siguiente manera, lo que Bourdieu nos dice con esta cita es que se debe entender a la luz de un nueva relación hermenéutica, ya que esas categorías no pensadas se tienen que entender a la luz de los fundamentos ontológicos de la conciencia. El otro gran aporte de Bourdieu es que presenta el concepto de habitus en una forma menos rígida que la que presentan las categorías, o sea al presenta al habitus como un esquema permite llevarlo a una redefinición en términos de “predisposiciones” o como “orientación”; esto también permite introducir una tercera solución en el problema del juicio de Kant, una solución que presenta la inclusión de un particular por un particular, no ya la subsunción del universo por el particular o viceversa como se veía anteriormente. También es importante que el concepto de campos de Bourdieu permite introducir el poder en lo referente a la hermenéutica.
Por ultimo se define la comunidad como el compartir ciertos significados, en la cual en su mismo día a día se encuentre la reflexividad presente, en donde la hermenéutica se posiciona como la forma de conocer de los miembros de esa comunidad, y la consecución de fines es algo que esta dado por la misma practica de ciertas actividades en conjunto con los demás y se guían por los esquemas.
Comentario crítico Francisco Sastre
En Modernización Reflexiva de Beck, se evidencia el contexto histórico ocupado de la modernidad, pues ejecuta un enlace de diversos ecos que se han reformulado en las últimas dos décadas del Occidente Europeo. Dejando en claro que la nueva civilización dada en dicho pasaje como la “modernización reflexiva”, que es la destrucción creativa de la antigua sociedad industrial que abre vías de una modernidad distinta tomando en cuenta aspectos reformulados como la visión de la sociedad de riesgo, la individualización en la sociedad, las vías creadas y político. Sin duda todo esto es una línea de descripciones y atribuciones que Beck da a hechos que se logran vislumbrar en nuestra sociedad. Todos estos aspectos son bien declarados en la reseña de dicha obra de Beck. Sobre la sociedad de riesgo se demuestra su origen no por crisis ni luchas entre clases sociales, sino que por medio de la victoria de esta misma. En esta nueva se ven conflictos sobre la legitimación de riesgos que dan los bienes ocupados en nuestros tiempos (genéticos, químicos, ambientales) que son nombradas además de las causas de inserciones nuevas en el tema laboral y social, un cambio al tradicionalismo que se venía dando en el Occidente. Se destaca los aspectos transitorios en las áreas de referencia de esta sociedad; Relación social industrial con recursos de la naturaleza y cultura; La relación con los problemas producidos por ella; Agotamiento de significados colectivos. Pues estas áreas son las que se van describiendo. La individualización de la sociedad, de la creación de eventos en su propia biografía aparece claro en el texto como en la reseña, como desvinculación y luego al paso de revinculación a eventos de formas de vida nuevas de la sociedad industrial en sustitución de las antiguas, como también el arma de doble filo que constituye. Sin embargo es importante agregar a que ésta misma ha efectuó “el renacimiento de una subjetividad política, fuera y dentro de las instituciones” (U. Beck, 1997, Pág. 34). Éstas dan la fuerza a lo político quedan movimientos de bases y fuera de los estamentos comunes y extraparlamentarios. Sin embargo se debiera tener en claro el nuevo concepto de la ciencia política que da como consecuencia uno de los elementos importantes de Beck en estas (auto) creaciones como es la subpolítica. Entre las premisas se encuentran la organización social de sí misma, institución de comunidad; reformulación de los programas debido a los nuevos riesgos afrontar y acabar; y los repartos de poder en las colectividades.
Por otro lado los aspectos de la modernidad entre sus vías nuevas, se deja en claro la revolución de la mujer, problemas naturales que se adjuntan a lo social (ecológico) quiebra estamentos regulares que antes no se daban como efectos sociales, los nuevas mesas de diálogos, renovadas debido a la pérdida de legitimación asociada a la ambivalencia que prima en este contexto. Además l método utilizado para la creación de la obra es bien descrito en la reseña.
Por otro lado los aspectos de la modernidad entre sus vías nuevas, se deja en claro la revolución de la mujer, problemas naturales que se adjuntan a lo social (ecológico) quiebra estamentos regulares que antes no se daban como efectos sociales, los nuevas mesas de diálogos, renovadas debido a la pérdida de legitimación asociada a la ambivalencia que prima en este contexto. Además l método utilizado para la creación de la obra es bien descrito en la reseña.
Reseña Luciana Becquart.
Ulrich Beck, al igual que Giddens y Lash, se centro en la teoría de la modernización reflexiva. Sin embargo, el primero de ellos considera esta modernización desde una perspectiva diferente. Para ello, nos cuestiona sobre el 1989, mediante el cual nos plantea, que no solo cayó el comunismo, sino que indica también como esto le afecto al occidente. A partir de esto se apoya en que “las instituciones fracasan victimas de su propio éxito” (U. Beck, 1997, Pág. 13), dicho de otro modo, occidente se encuentra en un dilema a causa de su propia lógica de sistema. Es así como entonces nuestro autor en cuestión, nos plantea su definición de modernización reflexiva, la cual “significa la posibilidad de una (auto) destrucción creativa de toda una época: la de la sociedad industrial. El “sujeto” de esta destrucción […] es la victoria de la modernización occidental” (U. Beck, 1997, Pág. 14). Constatamos que hace alusión a la sociedad industrial y a un cambio en la forma social que se produce ya no por crisis o luchas entre clases, sino que por medio de la victoria de esta misma. Podríamos entonces decir que esta modernidad será sustituida por una nueva modernidad mediante el efectivo desarrollo de la sociedad tanto en el ámbito político como en el económico y social (como por ejemplo lo es la inserción laboral de las mujeres). No obstante, la modernización reflexiva también puede tener, en un contexto ajeno a la suya, “consecuencias opuestas” (U. Beck, 1997, Pág. 17) como lo es el nacionalismo, las crisis económicas y ecológicas y la revolución entre otras; en tanto que se produce a su vez una sociedad de riesgo. Esta última aparece cuando los riegos se escapan “a las instituciones de control” de la sociedad industrial quedando así ésta ultima ahora obsoleta. (Falta poner las dos fases ¡!!!!). Para una mayor comprensión de la modernización reflexiva, debemos considerar que “este concepto no implica (como el adjetivo “reflexivo” podría sugerir) reflexión sino (en primer lugar) auto confrontación” (U. Beck, 1997, Pág. 18). En consecuencia, el paso de la sociedad industrial a la de riesgo surge de manera “no deseada”, es una transición de reflexividad. Esta transición de una sociedad a la otra, trae consigo cambios en la relación tanto entre “la sociedad moderna con los recursos de la naturaleza y la cultura”, como “con las amenazas y problemas producidos por ella” y por ultimo con respecto a “las fuentes de significado colectivas y especificas de grupo” (U. Beck, 1997, Pág. 20).
Para continuar con la modernización reflexiva nos encontramos con otro eje relevante: la crisis ecológica. Esta ultima no solo hace hincapié en el medioambiente, sino que también se trata de un problema institucional. Factores que traen consecuencias visibles a los ojos de la sociedad de riesgo, haciendo necesaria al mismo tiempo, una autorreflexión, volviéndose entonces una sociedad reflexiva, es el llamado “retorno de la incertidumbre”. Encontramos entonces una libertad de decisiones, lo cual hace surgir la individualización. Esta característica de la modernización, se remite a la desvinculación y luego al “proceso de revinculación a nuevas formas de vida de la sociedad industrial en sustitución de las antiguas” (U. Beck, 1997, Pág. 28). Esta individualización significa entonces el proceso de construcción de las biografías de cada uno de los individuos. En efecto cada uno se fabrica su biografía, de manera que si fracasa no involucra a nadie más que a si mismo. Es más, este proceso ocurre en un contexto donde prima el estado de bienestar. Sin embargo este ultimo, a pesar de buscar el bien social, juega al mismo tiempo un rol de doble filo, en el sentido en que condiciona las “formas de vida centradas en el ego” (U. Beck, 1997, Pág. 31). En efecto la sociedad moderna introduce la individualización, adempero no sólo en la esfera privada, sino que también hace referencia a lo publico, la política. Al interior de ésta, el autor nos señala que si bien busca “la vacuidad […] de las instituciones”, por otra parte se inclina hacia “un renacimiento no-institucional de lo político” (U. Beck, 1997, Pág. 32).
Por otra parte, se hace referencia al fatalismo tanto positivo como negativo, dado que esta corriente considera que existe tan solo un tipo de modernidad, mientras que Beck sugiere una variedad de modernidades. Para su estudio plantea una metodología y una teoría, partiendo de a base de que “todo aquel que estudie la “diferenciación funcional” de la sociedad “funcionalmente diferenciada” plantea tres problemas” (U. Beck, 1997, Pág. 42). El primero de ellos parte indicando que la diferenciación sistémica funcional, sinónimo de revolución, que permitieron el desarrollo de la sociedad moderna es por una parte la revolución feminista y por el otro la de la naturaleza. En efecto se trata del problema de “la diferenciación ulterior de la sociedad industrial” (U. Beck, 1997, Pág. 42). Pasamos así a la “mesa redonda”, en cuanto como un segundo problema que concierne a las instituciones de “mediación y negociación”. Este problema hace necesaria: “La desmonopolizacion de conocimiento experto”, “informalizacion de la jurisdicción”, “apertura de las estructuras decisorias”, “creación de una opinión publicidad parcial”,”acordarse y sancionarse normas para este proceso” (U. Beck, 1997, Pág. 42). Por último el tercer problema es constitutivo de la reforma de la racionalidad que apuntan a una síntesis de códigos para generar distintas modernidades. Entre estos encontramos, esencialmente lo que podríamos denominarle estética de la modernización reflexiva. Por un lado existen los códigos genéticos y por el otro los códigos comunicativos.
En lo que concierne a la política, antiguamente el orden estaba dado por las estructuras políticas respectivas al este y al oeste. Pero, luego en 1989, Europa carece de una verdadera política, no solo institucionalmente sino también en las áreas privadas. Para el entendimiento de la política es necesaria distinguir a esta entre ser dirigida por reglas o bien modificadora de reglas. La primera de ellas esta constituida por reglas que organizan el sistema, es decir una modernidad simple. La segunda de ellas busca como su nombre lo dice modificar sus propias reglas, nos encontramos con la denominada “política de la política”. Por otra parte mencionaremos que la política puede ser tanto oficial como subpolítica. Sin embargo consideramos importante señalar en que la política de la política se apoya en ser por esencia una política creativa la cual alude nuevas “estructuras dentro y fuera del sistema político” (U. Beck, 1997, Pág. 56). Esta nueva política trae consigo una metamorfosis del estado, haciendo de este un estado negociador.
Para continuar con la modernización reflexiva nos encontramos con otro eje relevante: la crisis ecológica. Esta ultima no solo hace hincapié en el medioambiente, sino que también se trata de un problema institucional. Factores que traen consecuencias visibles a los ojos de la sociedad de riesgo, haciendo necesaria al mismo tiempo, una autorreflexión, volviéndose entonces una sociedad reflexiva, es el llamado “retorno de la incertidumbre”. Encontramos entonces una libertad de decisiones, lo cual hace surgir la individualización. Esta característica de la modernización, se remite a la desvinculación y luego al “proceso de revinculación a nuevas formas de vida de la sociedad industrial en sustitución de las antiguas” (U. Beck, 1997, Pág. 28). Esta individualización significa entonces el proceso de construcción de las biografías de cada uno de los individuos. En efecto cada uno se fabrica su biografía, de manera que si fracasa no involucra a nadie más que a si mismo. Es más, este proceso ocurre en un contexto donde prima el estado de bienestar. Sin embargo este ultimo, a pesar de buscar el bien social, juega al mismo tiempo un rol de doble filo, en el sentido en que condiciona las “formas de vida centradas en el ego” (U. Beck, 1997, Pág. 31). En efecto la sociedad moderna introduce la individualización, adempero no sólo en la esfera privada, sino que también hace referencia a lo publico, la política. Al interior de ésta, el autor nos señala que si bien busca “la vacuidad […] de las instituciones”, por otra parte se inclina hacia “un renacimiento no-institucional de lo político” (U. Beck, 1997, Pág. 32).
Por otra parte, se hace referencia al fatalismo tanto positivo como negativo, dado que esta corriente considera que existe tan solo un tipo de modernidad, mientras que Beck sugiere una variedad de modernidades. Para su estudio plantea una metodología y una teoría, partiendo de a base de que “todo aquel que estudie la “diferenciación funcional” de la sociedad “funcionalmente diferenciada” plantea tres problemas” (U. Beck, 1997, Pág. 42). El primero de ellos parte indicando que la diferenciación sistémica funcional, sinónimo de revolución, que permitieron el desarrollo de la sociedad moderna es por una parte la revolución feminista y por el otro la de la naturaleza. En efecto se trata del problema de “la diferenciación ulterior de la sociedad industrial” (U. Beck, 1997, Pág. 42). Pasamos así a la “mesa redonda”, en cuanto como un segundo problema que concierne a las instituciones de “mediación y negociación”. Este problema hace necesaria: “La desmonopolizacion de conocimiento experto”, “informalizacion de la jurisdicción”, “apertura de las estructuras decisorias”, “creación de una opinión publicidad parcial”,”acordarse y sancionarse normas para este proceso” (U. Beck, 1997, Pág. 42). Por último el tercer problema es constitutivo de la reforma de la racionalidad que apuntan a una síntesis de códigos para generar distintas modernidades. Entre estos encontramos, esencialmente lo que podríamos denominarle estética de la modernización reflexiva. Por un lado existen los códigos genéticos y por el otro los códigos comunicativos.
En lo que concierne a la política, antiguamente el orden estaba dado por las estructuras políticas respectivas al este y al oeste. Pero, luego en 1989, Europa carece de una verdadera política, no solo institucionalmente sino también en las áreas privadas. Para el entendimiento de la política es necesaria distinguir a esta entre ser dirigida por reglas o bien modificadora de reglas. La primera de ellas esta constituida por reglas que organizan el sistema, es decir una modernidad simple. La segunda de ellas busca como su nombre lo dice modificar sus propias reglas, nos encontramos con la denominada “política de la política”. Por otra parte mencionaremos que la política puede ser tanto oficial como subpolítica. Sin embargo consideramos importante señalar en que la política de la política se apoya en ser por esencia una política creativa la cual alude nuevas “estructuras dentro y fuera del sistema político” (U. Beck, 1997, Pág. 56). Esta nueva política trae consigo una metamorfosis del estado, haciendo de este un estado negociador.
lunes, 20 de octubre de 2008
Reseña Antonieta Neves Müller
Ambivalencia: La posibilidad de referir un objeto o suceso a mas de una categoría.
Es así como comienza el capitulo “Modernidad y ambivalencia” Zigmunt Bauman.
En este capitulo se realiza un profundo análisis de como la ambivalencia es creadora de profundos desordenes denotativos que se presenta en el lenguaje y es expresado en las profundas incomodidades que sentimos cuando no podemos interpretar la situación y con ello elegir una acción adecuada al contexto. El lenguaje integra en su forma el acto de clasificar y esto nos permite dotar al mundo de una estructura es decir que permite crear un orden en el mundo, y un mundo ordenado es el que nos permitirá dirigirnos, saber calcular probabilidades de lo que pueda acontecer.
La clasificación y por lo tanto la acción del lenguaje tiene por finalidad la prevención de la ambivalencia incluye. La clasificación en si consiste actos de inclusión y exclusión los cuales menciona Barman dividen el mundo en dos: entidades que son incluidas en una clase y otra entidades que no lo están eso quiere decir que se tratan de entidades que poseen en si un significado que es preciso y claro, en otras palabras corresponden al orden y al desorden respectivamente.
Sin embargo a pesar de que la ambivalencia es un producto negativo que proviene del mismo lenguaje, Bauman la considera como un producto natural que no es posible evitar, sin embargo es posible opacar y es aquí donde hace presencia la modernidad. La modernidad es planteada en si misma como el propósito del orden. La existencia será modera a la medida en que encontramos la bifurcación de orden y caos, en la medida que exista esa alternativa.
En aquella separación la presencia de uno es la presencia del otro, es decir, que la interrelación entre ambos es proporcional, no hay orden sin caos, y no hay caos sin orden. El estado moderno y el intelecto moderno necesitan del caos para mantener la creación del orden.
La practica moderna es el esfuerzo por exterminara la ambivalencia y por ello la intolerancia es la inclinación natural de la practica moderna. En otras palabras el propósito de la practica moderna, el intelecto moderno es combatáis explícitamente la parte exclusiva que nos lleva al caos social, y a la ambigüedad.
La temporalidad de la modernidad siempre acontece en un sentido lineal desde el pasado y el futuro, donde no hay lugar a un punto medio, el presente siempre esta obsoleto es efímero. La lucha contra el caos es un suceso que ocurre a través del tiempo. La modernidad es producción de orden mientras que al contrario la ambivalencia es solo el desperdicio de esta.
Ambos, el orden y la ambivalencia son el producto de la modernidad. Son las formas negativas y positivas en como la modernidad y la sociedad se desenvuelven en el tiempo.
Bauman indica que el conocimiento puede ser poseído a través de las oposiciones como es el caso de los amigos y los enemigos, en donde aparentemente existe una simetría, es decir, no hay amigos sin enemigos, y no habría amigos si no existiera ese abismo abierto d hostilidad. Los primeros son la negación de los segundos y viceversa.
En una segunda parte Bauman comienza a analizar como toda esta ambivalencia se pone a prueba cuando nos encontramos en otros territorios. En estas ocasiones es común que ocurrir situaciones que son molestas a nuestra experiencia, se genera incertidumbre y comprobamos que muchas veces las palabras y el significado no refieren a la misma cosa (aparecen los problemas hermenéuticos, como el autor denomina). La separacion territorial es un reflejo de los problemas hermenéuticos existentes, y tal medida es tomada para proteger a los individuos de lo que no le es familiar.
En las sociedades premodernas los miembros se distinguen por lo que llaman una sociedad densa.
La armonía y la hostilidad forman un conjunto en donde la sociabilidad tiene lugar, sin embargo en la sociabilidad densa esta armonía se ve opacada al encontrarse una gran cantidad de amigos y enemigos. La ambivalencia como parte de la sociedad moderna se ve reflejada en la individualización y la separación de las sociedades.
A modo de conclusión el texto de Bauman refleja la importancia del lenguaje y la acción como desarrollo social, y como la ambivalencia forma parte natural del proceso evolutivo de las sociedades. La presencia del lenguaje señala como los individuos podemos familiarizarnos con el entorno y hacerlo nuestro, mientras que la ambivalencia crea episodios que nos incomoda y que aun así es necesario para poder superarlo y acomodarnos a las distintas situaciones que acontecen en la cotidianeidad.
Es así como comienza el capitulo “Modernidad y ambivalencia” Zigmunt Bauman.
En este capitulo se realiza un profundo análisis de como la ambivalencia es creadora de profundos desordenes denotativos que se presenta en el lenguaje y es expresado en las profundas incomodidades que sentimos cuando no podemos interpretar la situación y con ello elegir una acción adecuada al contexto. El lenguaje integra en su forma el acto de clasificar y esto nos permite dotar al mundo de una estructura es decir que permite crear un orden en el mundo, y un mundo ordenado es el que nos permitirá dirigirnos, saber calcular probabilidades de lo que pueda acontecer.
La clasificación y por lo tanto la acción del lenguaje tiene por finalidad la prevención de la ambivalencia incluye. La clasificación en si consiste actos de inclusión y exclusión los cuales menciona Barman dividen el mundo en dos: entidades que son incluidas en una clase y otra entidades que no lo están eso quiere decir que se tratan de entidades que poseen en si un significado que es preciso y claro, en otras palabras corresponden al orden y al desorden respectivamente.
Sin embargo a pesar de que la ambivalencia es un producto negativo que proviene del mismo lenguaje, Bauman la considera como un producto natural que no es posible evitar, sin embargo es posible opacar y es aquí donde hace presencia la modernidad. La modernidad es planteada en si misma como el propósito del orden. La existencia será modera a la medida en que encontramos la bifurcación de orden y caos, en la medida que exista esa alternativa.
En aquella separación la presencia de uno es la presencia del otro, es decir, que la interrelación entre ambos es proporcional, no hay orden sin caos, y no hay caos sin orden. El estado moderno y el intelecto moderno necesitan del caos para mantener la creación del orden.
La practica moderna es el esfuerzo por exterminara la ambivalencia y por ello la intolerancia es la inclinación natural de la practica moderna. En otras palabras el propósito de la practica moderna, el intelecto moderno es combatáis explícitamente la parte exclusiva que nos lleva al caos social, y a la ambigüedad.
La temporalidad de la modernidad siempre acontece en un sentido lineal desde el pasado y el futuro, donde no hay lugar a un punto medio, el presente siempre esta obsoleto es efímero. La lucha contra el caos es un suceso que ocurre a través del tiempo. La modernidad es producción de orden mientras que al contrario la ambivalencia es solo el desperdicio de esta.
Ambos, el orden y la ambivalencia son el producto de la modernidad. Son las formas negativas y positivas en como la modernidad y la sociedad se desenvuelven en el tiempo.
Bauman indica que el conocimiento puede ser poseído a través de las oposiciones como es el caso de los amigos y los enemigos, en donde aparentemente existe una simetría, es decir, no hay amigos sin enemigos, y no habría amigos si no existiera ese abismo abierto d hostilidad. Los primeros son la negación de los segundos y viceversa.
En una segunda parte Bauman comienza a analizar como toda esta ambivalencia se pone a prueba cuando nos encontramos en otros territorios. En estas ocasiones es común que ocurrir situaciones que son molestas a nuestra experiencia, se genera incertidumbre y comprobamos que muchas veces las palabras y el significado no refieren a la misma cosa (aparecen los problemas hermenéuticos, como el autor denomina). La separacion territorial es un reflejo de los problemas hermenéuticos existentes, y tal medida es tomada para proteger a los individuos de lo que no le es familiar.
En las sociedades premodernas los miembros se distinguen por lo que llaman una sociedad densa.
La armonía y la hostilidad forman un conjunto en donde la sociabilidad tiene lugar, sin embargo en la sociabilidad densa esta armonía se ve opacada al encontrarse una gran cantidad de amigos y enemigos. La ambivalencia como parte de la sociedad moderna se ve reflejada en la individualización y la separación de las sociedades.
A modo de conclusión el texto de Bauman refleja la importancia del lenguaje y la acción como desarrollo social, y como la ambivalencia forma parte natural del proceso evolutivo de las sociedades. La presencia del lenguaje señala como los individuos podemos familiarizarnos con el entorno y hacerlo nuestro, mientras que la ambivalencia crea episodios que nos incomoda y que aun así es necesario para poder superarlo y acomodarnos a las distintas situaciones que acontecen en la cotidianeidad.
Etiquetas:
Bauman,
Z. "Modernidad y ambivalencia"
viernes, 17 de octubre de 2008
Cometario Crítico Sahara Martignoni
Sería bueno incluir en la reseña del texto “La Construcción de la Sociedad”, que para Giddens, queda evidenciado en su trabajo, es muy importante el contexto histórico en que se desarrolla la sociedad, y por ende, también la teoría social. Para lograr crear la “Teoría de la Estructuración”, Giddens va incorporando aportes de algunos actores, pero para eso los contextualiza, es decir, los sitúa en ciertas corrientes de la época.
Para Giddens hay dos posturas en teoría social con respecto a “las concepciones sobre el ser y el hacer del hombre, sobre la reproducción social y la transformación social”[1], por una parte tenemos al objetivismo (el estructuralismo y el funcionalismo), y por la otra el subjetivismo (la hermenéutica y la fenomenología). Mientras el estructuralismo y el funcionalismo adhieren al naturalismo, y “proponen un imperialismo del objeto social”[2], la hermenéutica y la fenomenología son humanistas y mayor importancia al sujeto. Del punto anterior, Giddens toma uno de sus objetivos al formular la “Teoría de la Estructuración”, una de sus ambiciones es terminar con esta idea totalizadora imperialista de las dos corrientes, es decir, el dualismo arraigado entre objetivismo y subjetivismo en la teoría social.
También sería necesario, como otro punto, introducir en la reseña la explicación que da Giddens sobre la importancia del factor tiempo-espacio en su teoría, obtenido del trabajo de Goffman, ya que es importante comprenderlo como introductoria a lo que rescata posteriormente de Garfinkel sobre los escenarios de interacción, explicado en la reseña. Para Giddens la rutinización de la actividad, de las acciones y la repetición de estas en la vida cotidiana en un espacio-tiempo, se conecta la parte inconsciente de los actos de los individuos y la copresencia. Esto nos lleva, por otra parte, a considerar indispensable la postura del sujeto en los encuentros sociales, entendido por Goffman como un “conjunto de observaciones en extremo sutil pero elocuente sobre el trabajo facial, sobre gestos y el gobierno reflexivo del movimiento del cuerpo, como algo intrínseco a la continuidad de la vida”[3], pero también referida a la serialidad de encuentros por un espacio-tiempo. Todo lo anterior Giddens lo introduce al contexto de las instituciones sociales, es decir, las posturas ya no son solo a nivel de relación con otros, sino que también lo es en el contexto de la interacción social.
Como podemos ver, de este modo Giddens llega a la importancia que tiene la contextualidad de la interacción social, no solo en un aspecto regionalizador, como lo propone Goffman, sino que también como escenarios de interacción que los actores utilizan para dar sustento a un sentido en actos comunicativos.
Con estos dos puntos se podría introducir el contexto en la reseña para entender de mejor manera desde donde obtiene Giddens algunos conceptos e ideas.
[1] Giddens, Anthony “La Constitución de la sociedad”, Introducción, pp. 21
[2] Idem, Capitulo I, pp. 40
[3] Idem, Introducción, pp. 25
Para Giddens hay dos posturas en teoría social con respecto a “las concepciones sobre el ser y el hacer del hombre, sobre la reproducción social y la transformación social”[1], por una parte tenemos al objetivismo (el estructuralismo y el funcionalismo), y por la otra el subjetivismo (la hermenéutica y la fenomenología). Mientras el estructuralismo y el funcionalismo adhieren al naturalismo, y “proponen un imperialismo del objeto social”[2], la hermenéutica y la fenomenología son humanistas y mayor importancia al sujeto. Del punto anterior, Giddens toma uno de sus objetivos al formular la “Teoría de la Estructuración”, una de sus ambiciones es terminar con esta idea totalizadora imperialista de las dos corrientes, es decir, el dualismo arraigado entre objetivismo y subjetivismo en la teoría social.
También sería necesario, como otro punto, introducir en la reseña la explicación que da Giddens sobre la importancia del factor tiempo-espacio en su teoría, obtenido del trabajo de Goffman, ya que es importante comprenderlo como introductoria a lo que rescata posteriormente de Garfinkel sobre los escenarios de interacción, explicado en la reseña. Para Giddens la rutinización de la actividad, de las acciones y la repetición de estas en la vida cotidiana en un espacio-tiempo, se conecta la parte inconsciente de los actos de los individuos y la copresencia. Esto nos lleva, por otra parte, a considerar indispensable la postura del sujeto en los encuentros sociales, entendido por Goffman como un “conjunto de observaciones en extremo sutil pero elocuente sobre el trabajo facial, sobre gestos y el gobierno reflexivo del movimiento del cuerpo, como algo intrínseco a la continuidad de la vida”[3], pero también referida a la serialidad de encuentros por un espacio-tiempo. Todo lo anterior Giddens lo introduce al contexto de las instituciones sociales, es decir, las posturas ya no son solo a nivel de relación con otros, sino que también lo es en el contexto de la interacción social.
Como podemos ver, de este modo Giddens llega a la importancia que tiene la contextualidad de la interacción social, no solo en un aspecto regionalizador, como lo propone Goffman, sino que también como escenarios de interacción que los actores utilizan para dar sustento a un sentido en actos comunicativos.
Con estos dos puntos se podría introducir el contexto en la reseña para entender de mejor manera desde donde obtiene Giddens algunos conceptos e ideas.
[1] Giddens, Anthony “La Constitución de la sociedad”, Introducción, pp. 21
[2] Idem, Capitulo I, pp. 40
[3] Idem, Introducción, pp. 25
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A. "La constitución de la sociedad",
Giddens
jueves, 16 de octubre de 2008
Reseña Silvana Suerez
El lenguaje y sentido de la comprensión de la acción humana tiene largas tradiciones:
1.- La filosofía de la hermenéutica; estudio de la conducta humana con una diferenciación de los problemas de la Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
2.- Otra corriente de pensamiento filosófico es el lenguaje ordinario de Austin; y su desarrollo posterior, como Wittgenstein, con los cuales tuvieron dudas sobre la hermenéutica.
3.- La fenomenología; intermedia entre la primera y la segunda. Ya que los escritos de Shutz se basan en gran medida de los de Husserl pero también combinando a Weber logrando así la tradición Geisteswissenschaften. Por otro lado la obra de Garfinkel, comienza con Shutz y relacionando con Austin y la escuela de Wittgenstein son el estimulo principal para los trabajos de Winch.
La fenomenología existencial de Shutz: Hablar de fenomenología no se refiere a un cuerpo unificado ya que se pueden desprender muchas vertientes partiendo por las de Husserl y las variadas interpretaciones que tomaron sus discípulos como Scheler, Heidegger, Merleau-ponty o Sarte. Pero estos últimos tomaron una posición más psicológica del sujeto.
Giddens plantea que Shutz es incapaz de construir la realidad social como un mundo objetivo. El autor plantea que no es necesario cuestionarse sobre si se debe hacer sociología fenomenológica o no. Sino que el problema es construir fenomenológicamente realidad externas de la realidad social.
La etnometodología de Garfinkel se aproxima a Shutz para hacer una referencia práctica de los estudios de investigación. En la cual el pretende hacer énfasis en estos estudios, ya que, su obra pretende proveer las descripciones de expresiones iníciales. Además Garfinkel nos explica que no es posible alguna descripción extensa de interpretación en las presuposiciones.
Giddens plantea que las diversas escuelas convergen en el análisis de su estudio de las del método sociológico , porque, como lo plantea Shutz la escuela de Verstehen no es una técnica especifica de los cientistas sociales , sino , de las interacciones sociales, me explico, en circunstancias determinas ambos utilizamos los mismo elementos para comprender la conducta que se propone analizar. Y finalmente para producir un mundo social provisto de sentido se recurre al saber pragmático (que esta implícito o se da por sabido). Todas estas definiciones las explica Giddens a lo largo de todo su libro. Pero todas estas premisas tienen en común que ven la acción como sentido y no como praxis, por tanto estos individuos tienen un interés por las transformaciones materiales de la naturaleza de las actividades humanas. En estas relaciones de actividades humanas no se produce una centralidad del poder en la vida social, me explico, hasta una simple conversación entre dos personas es una relación de poder que puede aportar recursos desiguales.
La Hermenéutica y teoría crítica: tanto Apel como Habermas han reconocido una convergencia entre las tendencias contemporáneas por la filosofía de la hermenéutica y la ruptura de empirismo lógico, señaladas por la filosofía Postwittgensteiniana.
Habermas recurrió mucho a los escritos de Gadamer que se dedicaba a estudiar y vincular la hermenéutica con otras formas de análisis de las ciencias sociales el cual plantea lo siguiente, al igual que Winch. Se hace necesario que para las investigaciones tanto de las ciencias naturales como de las ciencias sociales no puede, ser puramente hermenéutico, solo podría ocurrir lo anteriormente mencionado en un mundo totalmente transparente de racionalidad hegeliana.
Para Habermas sin embargo las ciencias sociales son hermenéuticas y nomologicas. Y estas dos variedades mencionadas se deben unir con una tercera vertiente, que es la teoría crítica. Es en esta teoría donde nace la noción de competencia comunicativa. Aquí de distinguen dos características generales del lenguaje ordinario que son básicas para la competencia comunicativa. La primera proviene de Austin que son la posesión de una variedad de performativos que caracterizan las situaciones del habla y segundo los elementos deícticos que caracterizan la reacción del hablante y su relación con la situación de comunicación.
El problema de la teoría crítica es que se construye en un diálogo idealizado (simétrico), el cual pareciera tomar un acuerdo al que llegan a un debate racional. Pero no se aclara en las circunstancias donde la dominación explotadora distribuye recursos escasos. Lo importante que esto, es por sus escasas indicaciones de las relaciones de acción humana con propiedades estructurales de instituciones sociales.
Giddens plantea que lo interesante de Habermas es que parece seguir a los filósofos poswittgensteinianos al asimilar el sentido a la interpretación de una acción intencional.
Capitulo II
Para el problema de obrar se hace necesario aludir al concepto de acción, donde un gran numero de filósofos a centrado el concepto de acción como una conducta dotada de sentido. La acción es una acumulación de experiencias vividas, su categorización depende un proceso reflexivo de la atención de actor. Giddens define acción u obrar como la “la corriente de interpretaciones causales reales o contempladas de seres corpóreos en el proceso corriente de sucesos en el mundo” A. Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag.97.
Intenciones y proyecto: ambos conceptos no debería ser involucrados a orientaciones hacia a una meta, que se tiene en la mente a conciencia. Como si el personaje u actor no debiera prepararse para el fin que debe alcanzar. La mayor parte de la conducta cotidiana es prerreflexiva. Giddens define como intencional “cualquier acto del cual un agente sea (crea) que pueda esperar que manifieste un cualidad o un resultado particular, y en el cual este acontecimiento sea utilizado por el actor con el fin de producir esta cualidad o este resultado.” A. Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag.99.
La racionalización de la acción: es una regulación reflexiva de la conducta del agente, las razones son el principio fundador de una acción, donde los individuos mantienen regulación de su conducta reflexiva.
Sentido e intención comunicativa: podríamos decir que un acto comunicativo es donde el actor, intenta pasar la información a otros. Es importante hacer notar la diferencia entre, entender los que alguien hace y entender como otros entienden lo que él dice o realiza en los actos de intención comunicativa. Por esto es importante como plantea Giddens, “la comunicación de sentido de una interacción plantea problemas que en alguna medida son separables de lo que se refiere a la identificación de un sentido no comunicativo”. A.Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag .116
1.- La filosofía de la hermenéutica; estudio de la conducta humana con una diferenciación de los problemas de la Ciencias Naturales y Ciencias Sociales.
2.- Otra corriente de pensamiento filosófico es el lenguaje ordinario de Austin; y su desarrollo posterior, como Wittgenstein, con los cuales tuvieron dudas sobre la hermenéutica.
3.- La fenomenología; intermedia entre la primera y la segunda. Ya que los escritos de Shutz se basan en gran medida de los de Husserl pero también combinando a Weber logrando así la tradición Geisteswissenschaften. Por otro lado la obra de Garfinkel, comienza con Shutz y relacionando con Austin y la escuela de Wittgenstein son el estimulo principal para los trabajos de Winch.
La fenomenología existencial de Shutz: Hablar de fenomenología no se refiere a un cuerpo unificado ya que se pueden desprender muchas vertientes partiendo por las de Husserl y las variadas interpretaciones que tomaron sus discípulos como Scheler, Heidegger, Merleau-ponty o Sarte. Pero estos últimos tomaron una posición más psicológica del sujeto.
Giddens plantea que Shutz es incapaz de construir la realidad social como un mundo objetivo. El autor plantea que no es necesario cuestionarse sobre si se debe hacer sociología fenomenológica o no. Sino que el problema es construir fenomenológicamente realidad externas de la realidad social.
La etnometodología de Garfinkel se aproxima a Shutz para hacer una referencia práctica de los estudios de investigación. En la cual el pretende hacer énfasis en estos estudios, ya que, su obra pretende proveer las descripciones de expresiones iníciales. Además Garfinkel nos explica que no es posible alguna descripción extensa de interpretación en las presuposiciones.
Giddens plantea que las diversas escuelas convergen en el análisis de su estudio de las del método sociológico , porque, como lo plantea Shutz la escuela de Verstehen no es una técnica especifica de los cientistas sociales , sino , de las interacciones sociales, me explico, en circunstancias determinas ambos utilizamos los mismo elementos para comprender la conducta que se propone analizar. Y finalmente para producir un mundo social provisto de sentido se recurre al saber pragmático (que esta implícito o se da por sabido). Todas estas definiciones las explica Giddens a lo largo de todo su libro. Pero todas estas premisas tienen en común que ven la acción como sentido y no como praxis, por tanto estos individuos tienen un interés por las transformaciones materiales de la naturaleza de las actividades humanas. En estas relaciones de actividades humanas no se produce una centralidad del poder en la vida social, me explico, hasta una simple conversación entre dos personas es una relación de poder que puede aportar recursos desiguales.
La Hermenéutica y teoría crítica: tanto Apel como Habermas han reconocido una convergencia entre las tendencias contemporáneas por la filosofía de la hermenéutica y la ruptura de empirismo lógico, señaladas por la filosofía Postwittgensteiniana.
Habermas recurrió mucho a los escritos de Gadamer que se dedicaba a estudiar y vincular la hermenéutica con otras formas de análisis de las ciencias sociales el cual plantea lo siguiente, al igual que Winch. Se hace necesario que para las investigaciones tanto de las ciencias naturales como de las ciencias sociales no puede, ser puramente hermenéutico, solo podría ocurrir lo anteriormente mencionado en un mundo totalmente transparente de racionalidad hegeliana.
Para Habermas sin embargo las ciencias sociales son hermenéuticas y nomologicas. Y estas dos variedades mencionadas se deben unir con una tercera vertiente, que es la teoría crítica. Es en esta teoría donde nace la noción de competencia comunicativa. Aquí de distinguen dos características generales del lenguaje ordinario que son básicas para la competencia comunicativa. La primera proviene de Austin que son la posesión de una variedad de performativos que caracterizan las situaciones del habla y segundo los elementos deícticos que caracterizan la reacción del hablante y su relación con la situación de comunicación.
El problema de la teoría crítica es que se construye en un diálogo idealizado (simétrico), el cual pareciera tomar un acuerdo al que llegan a un debate racional. Pero no se aclara en las circunstancias donde la dominación explotadora distribuye recursos escasos. Lo importante que esto, es por sus escasas indicaciones de las relaciones de acción humana con propiedades estructurales de instituciones sociales.
Giddens plantea que lo interesante de Habermas es que parece seguir a los filósofos poswittgensteinianos al asimilar el sentido a la interpretación de una acción intencional.
Capitulo II
Para el problema de obrar se hace necesario aludir al concepto de acción, donde un gran numero de filósofos a centrado el concepto de acción como una conducta dotada de sentido. La acción es una acumulación de experiencias vividas, su categorización depende un proceso reflexivo de la atención de actor. Giddens define acción u obrar como la “la corriente de interpretaciones causales reales o contempladas de seres corpóreos en el proceso corriente de sucesos en el mundo” A. Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag.97.
Intenciones y proyecto: ambos conceptos no debería ser involucrados a orientaciones hacia a una meta, que se tiene en la mente a conciencia. Como si el personaje u actor no debiera prepararse para el fin que debe alcanzar. La mayor parte de la conducta cotidiana es prerreflexiva. Giddens define como intencional “cualquier acto del cual un agente sea (crea) que pueda esperar que manifieste un cualidad o un resultado particular, y en el cual este acontecimiento sea utilizado por el actor con el fin de producir esta cualidad o este resultado.” A. Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag.99.
La racionalización de la acción: es una regulación reflexiva de la conducta del agente, las razones son el principio fundador de una acción, donde los individuos mantienen regulación de su conducta reflexiva.
Sentido e intención comunicativa: podríamos decir que un acto comunicativo es donde el actor, intenta pasar la información a otros. Es importante hacer notar la diferencia entre, entender los que alguien hace y entender como otros entienden lo que él dice o realiza en los actos de intención comunicativa. Por esto es importante como plantea Giddens, “la comunicación de sentido de una interacción plantea problemas que en alguna medida son separables de lo que se refiere a la identificación de un sentido no comunicativo”. A.Giddens. Las nuevas regalas del método sociológico.1997.pag .116
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