jueves, 4 de septiembre de 2008

Cometario crítico Daniel Espinoza

Este comentario más que una crítica tiene como objetivo principal aportar ciertas nociones del interaccionismo simbólico que son fundamentales para su cabal comprensión. De esta forma, con relación al capitulo uno y complementando lo expuesto por mi compañera, no se debe olvidar nunca que “el interaccionismo simbólico considera que el significado es un producto social” (Pág. 4).
Esta clave que nos otorga el autor demuestra que en los grupos toda interacción social se llevará a cabo por medio de interpretaciones.
Así, cualquier sociedad estará conformada por personas que se verán obligadas a interpretar en todo tipo de acción que lleven a cabo otros <>.
Por otra parte, la naturaleza de los objetos juega un rol preponderante en el mundo de la vida cotidiana “La vida cotidiana se presenta como una realidad interpretada por los hombres y que para ellos tiene el significado subjetivo de un mundo coherente” (Berger y Luckmann, 2003 Pág.34). El significado de los objetos que conforman este mundo han sido definidos por el si mismo, concepto extraído de Mead, y por todos aquellos individuos con los cuales se interactúa “desde el punto de vista del interaccionismo simbólico, la vida de un grupo humano es un proceso a través del cual los objetos van creándose, afirmándose, transformándose y desechándose” (Pág. 9).
Una vez aclarados estos puntos y concordando con lo expuesto en la reseña finalizaré comentando el capitulo uno, señalando que para Blumer es fundamental que la metodología de toda ciencia empírica y por tanto del interaccionismo simbólico realice sus estudios y observaciones en un mundo empírico que “se mantiene inmutable ante el observador” (Pág. 16).
En relación al capitulo dos, dedicado a Mead, creó que lo expuesto en la reseña es un raciocinio de selección, en cuanto, se exponen de forma clara y consistente las acepciones fundamentales que rescata Blumer de dicho autor. Con lo que, solo me que por añadir unos pocos detalles del pensamiento de Mead, ya que para este lo único y propiamente humano es la capacidad de actuar; estos actos al ser significantes conllevan a que todo individuo “tiene que organizar y seleccionar sus líneas de conducta en razón de su manera de asumirlas” (Pág. 48). De esta forma, el lenguaje debe ser visto como el acto significante más trascendente de la interacción humana.
Por ultimo, cabe destacar que la función del lenguaje es expandir el pensamiento humano, debido a que solo nos podemos desarrollar mediante la interacción con otros. Surgiendo con esto, la interacción simbólica.

2 comentarios:

Francisco Mujica dijo...

Tomando en cuenta lo expuesto tanto en la reseña como en el comentario critico, quisiera apuntar hacia un área que se nombro y reflexionar en profundad, esto es con respecto a la metodología usada por el interaccionismo simbólico.
Se nombra que en contra de la actual (en ese tiempo) metodología que utiliza categorías predispuestas para el análisis empírico de la realidad, el interaccionismo propone una manera diferente del estudio de la vida.
Si bien cuando Blumer escribió este libro corrían los años 60, si leemos detenidamente estos conceptos, tales como: “¿Donde esta su plan de investigación?, ¿Qué modelo sigue?, ¿Por qué hipótesis se rige?, ¿Qué variables dependiente e independientes piensa adoptar?” (Pág. 28), todas estas interrogantes y más, que Blumer cita a pie de pagina, nos damos cuenta que son las mismas que en el año 2008 se plantean para realizar cualquier investigación de corte sociológico, y yo me pregunto si ya han pasado mas de 40 años desde la creación de interaccionismo simbólico y con ello la creación de una nueva metodología que critica a la anterior, por que aun nos siguen pidiendo lo mismo, ¿Será que la metodología mucho mas parecida a la etnografía y con métodos de observación directa, son muy complicados?, o mas bien ¿Que la metodología que ocupa categoría predichas se ha instalado en el centro de las investigación y a desplazado cualquier otra alternativa?, ¿Será que el papel de las universidades es solo hacernos leer un texto del interaccionismo simbólico, pero jamás tener algún ramo donde se apliquen los conceptos de exploración e inspección para un estudio de nuestra sociedad?, son interrogantes que mas allá de desvalorar la actual metodología , nos plantean desafíos como futuros sociólogos, el hecho de ver si los conceptos tan nombrados como democracia, acción social, costumbres, culturas, son realmente hoy en día acordes a lo que sucede en el mundo de la interacción entre diferentes actores, es también un desafío a los centros de formación académica el hecho de poder tener un ramo donde se aplique otro tipo de investigación y no simplemente seguir los protocolos predichos con anterioridad.
Al leer el texto de Blumer y ver la importancia que tuvo en los años 60 esta nueva postura que se oponía a la hegemonía del pensamiento de Parsons, deja las interrogantes de cómo nosotros como futuros sociólogos estamos dirigiendo nuestras investigación y si es posible volver y revivir la metodología del interaccionismo simbólico y acércanos al mundo empírico sin tantas categorías a priori.
Javier Bustos

Francisco Mujica dijo...

Objetivando la reseña y el comentario crítico de mis compañeros al texto de Herbert Blumer “El interaccionismo simbólico: Perspectiva y método” remarca lo principal que dice el texto. En éste se encuentra claramente y explicada la perspectiva del autor sobre el Interaccionismo simbólico que incluyen las premisas que salen propuestas ya en la reseña, además las naturalezas que este enfoque tiene, a la vez recalca los pensamientos de Mead, en los cuales forma ideas del ser humano orgánico, uno de sus puntos es el “si mismo”.

Sin embargo entra en conflicto sobre los principios metodológicos de la ciencia empírica, para el autor “la postura metodológica del interaccionismo simbólico es la del examen directo del mundo empírico social” (p, 35), esto no prevalece en la sociología y psicología, se les da mayor importancia a esquemas teóricos y a modelos preconcebidos, cosa no mala si es comprobado sistemáticamente su validez. Punto no menor, pues se trabaja con teorías ya establecidas y no se sabe sí las nuevas generaciones son capaces de promulgar este esquema, de seguir paso a paso, colocándose en los ojos de los observados y no dar todo por hecho, y segarse en esquemas preestablecidos. La crítica de Blumer es válida para mí persona, además deja una propuesta de enfoque, que parte criticando con que “la postura inicial del sociólogo y del psicólogo es prácticamente la de una falta de familiaridad con lo que realmente acaece en la esfera de la vida elegida para su estudio”(p,27), este punto es primordial, y como el autor lo comenta es una capacidad para obtener un conocimiento más amplio que se debiera colocar en cada sociólogo, pues la manera de crear un scanner a fondo de nuestro estudio es examinando completamente, introduciéndose en el agente, la interpretación, el significado de los objetos y actos que realicen, en su contexto propio, mirar, conectarse en ojos, no creernos para ser unos analistas que se mantengan al margen de las situaciones y no complementarse para realizar de manera más prima el estudio.

Se escarba a través del texto, que Blumer estaba completamente disconforme con las técnicas utilizadas por los científicos sociales, y se debiera deducir el llamado de atención a las generaciones que se formaran bajo sus ramas y las de otros autores.

Sin duda expone de manera clara, precisa y concisa la manera de interpretar al ser humano como un organismo activo, su juego estipulado también como uno de los grandes del Interaccionismo como Mead, da mucha influencia a su texto, pero colocando puntos claros digno de haber sido analizados, que ayudan a explicar el enfoque que el desea darles a las Cs. Sociales.

Francisco Sastre